MANTO DE LA VIRGEN DE LA CABEZA, UNA DUDA RAZONABLE por Carlos Elipe

   Que algunas de las piezas textiles ejecutadas por las hermanas Gilart para la Reina Isabel II estén en el sur de España, obedece en cierta medida al viaje que por ferrocarril, como medio fundamental de transporte, realiza la Reina y su familia por Andalucía y Murcia entre el 12 de septiembre y el 29 de octubre de 1862.

   Por su relevancia en el tema que me ocupa, es oportuno contextualizar este real viaje. Con la experiencia de los primeros viajes como el realizado en 1858 a Valencia y Alicante, se implementa este para acercar la corte a sus súbditos, buscando apoyos y adhesiones. Interesa también dar publicidad al tren, nuevo sistema de transporte que está en auge[1] y proporciona una imagen de cierta modernidad a una España realmente atrasada en estas cuestiones. Y por supuesto interviene el devenir político del momento, siempre muy convulso, sirviendo como ejemplo las sublevaciones en Loja (Granada) en 1861.[2] Así se concibe un viaje al que acompaña una numerosa comitiva[3], y que hará gran cantidad de paradas.[4]

   La prensa oficial, algo exagerada y con cierto artificio, “calienta” el viaje con artículos desde los días previos con frases como estas: en medio de Despeñaperros, en el sitio donde está colocada la columna con la cara de Dios, se va á levantar un magnífico arco de triunfo, en cuyo sitio la Diputación provincial de Jaén hará la ceremonia de entregar á S.M. la llave de Andalucía, la cual es de un gusto y valor extraordinario.  O también: Nada se escasea para que los reyes de España encuentren á orillas del Bétis una morada digna de su elevada posición y que les haga no echar de menos las comodidades de la que tienen en la coronada villa”. [5]

   También dará cuenta diariamente del éxito que este supone y de los agasajos que recibe la comitiva en cada pueblo o ciudad donde llegan[6]. Sirva como ejemplo esta crónica de la visita a El Puerto de Santa María en Cádiz: No quiero dispersarme en dar detalles de la regia visita que hoy ha tenido esta ciudad y que seguro formará una de las más bellas páginas de su historia, Si está o no arraigado el sentimiento monárquico  y dinástico en el pueblo español, y muy particularmente en estas provincias, que lo digan imparcialmente las personas que acompañan a SS. MM. Es imposible mayor alegría, mayor entusiasmo, mezclado del más cariñoso respeto hacia sus reyes. Los que tenían formada una falsa idea de la lealtad de los andaluces, ahora habrán podido desengañarse”.[7]

   Está documentado como en alguna de las paradas, la Reina entregará sumas de dinero para diversas causas, que en su mayoría estas irán destinadas a los más necesitados, con las que pretende ayudar a paliar su mala situación económica, pero siempre intentando buscar las mayores adhesiones. Como dato curioso de estas entregas de dinero he encontrado esta noticia:La cantidad que contenía el porta monedas que regaló el primer soldado del regimiento del Rey, S. A. el Sermo. Príncipe de Asturias, a su sargento para que lo distribuyera entre los individuos de su compañia, se repartió el mismo día del regalo, tocando ocho duros a cada uno de los sargentos y veínte reales á las demás clases de tropa”.[8] El príncipe de Asturias al que se refiere este texto es lógicamente Alfonso XII, que contaba entonces con 5 años de edad. 

   En el punto entre la necesidad de mejorar la imagen de la corona y su conocida religiosidad, se entienden mejor que fruto de ese viaje, la Reina hiciera un puñado de regalos textiles, obras que son ejecutadas por las hermanas Gilart.

   Hoy trasladó el estudio del legado que deja Isabel II en el textil cofrade del siglo XIX, a la población jienense de Andújar y de su mano, acercarnos a una de las advocaciones marianas más importante de nuestro país, las más antigua de las que existen en Andalucía (1227), la Santísima Virgen de la Cabeza, patrona de su localidad, y de toda la diócesis de Jaén.

   En este viaje, los reyes transitaran en dos ocasiones por Andújar.[9] Me centro en la primera. El segundo día del viaje, en la tarde-noche del sábado 13 de septiembre de 1862, como última parada del día, la comitiva real llegaba a Andújar, localidad donde permanecerían el domingo 14, partiendo el lunes 15 en dirección a Córdoba.

   Así lo cuentan los periódicos: Andújar 13.—Conforme estaba acordado con anterioridad, una numerosa comisión del municipio y de los diputados, senadores, gentiles-hombres y caballeros de las órdenes residentes en esta ciudad, salieron á las primeras horas de esta tarde hasta el límite del terreno municipal. Allí recibieron á los Reyes, y después de felicitarlos, se unieron á la régia comitiva que avanzaba por la carretera en medio de una doble muralla de gentes  que vitoreaban á los régios viajeros y arrojaban sombreros y pañuelos por el aire. […] Las gentes se apiñaban y apénas podia abrirse paso el coche règio entre tan apretada multitud. El cuadro era magnifico. Por fin llegó á la puerta de la iglesia de Santa María, en dicho templo oraron con la devoción que distingue á los Reyes. Terminada una gran Salve cantada por la capilla, se dirijieron SS. MM. á visitar otros templos, mientras el Príncipe de Asturias y la Infanta doña Isabel eran conducidos á las habitaciones destinadas á la familia Real.[10] 

   Dentro de la numerosa comitiva que acompaña a la regia familia, cabe destacar el nombre del confesor de la propia Reina, San Antonio María Claret.[11]  Del Padre Claret, su secretario particular llevará una especie de diario del viaje, que irá remitiendo al Padre D. José Xifré, superior general de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, popularmente conocidos como «Claretianos«, congregación fundada por ambos en 1849. Recogidas estas cartas por la Revista Católica de Barcelona, se puede leer en  las páginas 59 y 60 del número 16 de la revista, de octubre de 1862, lo siguiente: 

Correspondencia de la REVISTA CATÓLICA

Nuestro íntimo amigo el R. D. José Xifré, superior general de la Congregación del Corazón sagrado de María, se ha servido honrarnos comunicándonos la siguiente interesante carta que ha recibido del secretario particular del excelentísimo Sr. Claret: los datos que ella contiene demuestran que el Sr. Claret es en todas partes, además del confesor de la corte, el predicador apostólico.

Sevilla y septiembre 20 de 1862.

Sr. D. José Xifré, presbítero. 

Muy señor mío y de mi mayor consideración: Como el señor Arzobispo por sus continuas ocupaciones no puede fácilmente emplearse en dar á V. cuenta de las principales ocurrencias del viaje que con SS. MM. hace por Andalucía, me encarga cumpla con V. este deber para mí muy grato y satisfactorio. 

Según estaba anunciado, emprendieron SS. MM. el viaje el día 12 del corriente, saliendo de la corte á las once de la mañana, después de haber visitado á Nuestra Señora de Atocha, como tienen de costumbre. Pasaron la primera noche en Santa Cruz, la segunda en Andújar, y la tercera ya en Córdoba, primer punto de detención. El Sr. Claret, el día 13, después de haber celebrado misa en la iglesia parroquial de Santa Cruz, predicó al pueblo reunido para esperar á los Reyes, versando el sermón acerca de la importancia de la salvación y medios de conseguirla; y el 14 hizo lo mismo en Andújar, antes de la salida para Córdoba.” 

   De lo que se lee en estas crónicas periodísticas y de la actividad del Padre Claret no se puede deducir que durante la visita, la Reina entregará ninguna pieza textil a la Virgen o a la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza.[12]  Objeto o regalo que no debería pasar desapercibido para la prensa oficialista. Como ya he escrito en esta web en artículos anteriores, tal y como ocurriera con los regalos textiles que llegaron a Alcázar de San Juan[13] o a Baeza,[14] el proceder solía consistir en que la Reina acepta las peticiones que recibe durante sus viajes o visitas, siendo entregados los regalos, tiempo más tarde. 

   Sin embargo, he encontrado documentación bibliográfica suficiente que atestigua, que la Reina durante su visita realiza una ofrenda textil. Esta aportación documental viene de la parte receptora, concretamente de las actas que se conservan de las reuniones que durante esos días mantuvieron en la Cofradía Matriz. Para llegar a ellas, cuestión nada sencilla que merecería un artículo aparte, he contado con la inestimable colaboración de D. Pablo Mondejar, Expósito quien entre una gran cantidad de datos, me ha dirigido a conocer el trabajo de Fray Arturo Curiel Poza un fraile trinitario[15] y del libro publicado por él en 1995 “Ntra. Sra. de la Cabeza y sus Cofradías”[16] donde este recopila gran cantidad de esas actas. Son muchas por lo que voy a intentar resumir lo que cuentan ellas de la visita real y de un regalo textil de la Reina a la Virgen.

Portada del libro “Ntra. Sra. de la Cabeza y sus Cofradías” de Fray Arturo Curiel (1995)

   En el podemos leer, cuestiones como esta, que da cuenta del inicio de los preparativos de la visita.

   CAPITULO 36 – ISABEL II Y NTRA. SRA. DE LA CABEZA

    Nuevamente vemos a la la Reina Isabel II ocupando nuevamente un primer plano dentro del libro de Actas de la Cofradía, ahora con motivo de su paso por nuestra ciudad, camino de Sevilla y otras poblaciones como se recoge en algunos Cabildos dentro del otoño de 1862. 

   – JUNTA DEL VEINTICINCO DE AGOSTO DE 1862

   Se presentó por el Hermano Mayor una Comunicación de festejos a organizar por el Excmo. Ayuntamiento, para el paso de S.S.M.M. por esta ciudad. En ella se pedía que se acudiese a una reunión en la que se trataría a cerca de la traída a la ciudad de la Imagen de Ntra. Sra. de la Cabeza. El Hermano Mayor era D. Antonio Morales.

   Seguidamente se hizo saber a la Cofradía que la Reina y su Augusta Real Familia tendrían una Gran satisfacción en poder elevar sus preces al Ser Supremo en la Parroquia de Santa María, y, al mismo tiempo, a la Santísima Virgen de la Cabeza, por lo que se invitaba para que, en unión con otras Cofradías y previas las licencias oportunas, hiciese la traslación de la Imagen desde el Santuario hasta dicha parroquia, con fecha anterior al quince del mes siguiente.» 

En el cabildo del 5 de septiembre se lee:

 “JUNTA DEL CINCO DE SEPTIEMBRE DE 1862 

Se presentó la comunicación del Iltre. Ayuntamiento a la Cofradía para que el doce de setiembre, a las seis de la tarde, entre la Sagrada Imagen a la ciudad, con el recibimiento de costumbre, con Autoridad, Clero, y Corporaciones religiosas. De todo ello se hizo partícipe a la Cofradía en Pleno” .

   En las páginas 153 y 154 de este libro se da cuenta de un acta del 15 de septiembre de 1862, al día siguiente de la partida de los Reyes, donde se resume lo relacionado con la visita. El acta es larga para transcribirla íntegramente. En ella se relatan cuestiones como el nombramiento de la Reina Isabel II como “Prioste Hermana Mayor Perpetua” de la Cofradía.

   En la página 155, proporciona datos que me hacen tener la duda razonable para pensar que la Virgen de la Cabeza ha podido tener un manto de las Hermanas Gilart. Se lee sobre lo acontecido el día 13 y el 14 de septiembre de 1862:

“NOTA DEL TRASLADO DE LA IMAGEN

A las cinco de la tarde se unieron a la comitiva las Cofradías de Andújar, Colomera, Alcalá la Real. Jaén, Martos, Torredonjimeno, Torredelcampo, Arjona, Lopera, Montoro, Marmolejo, Bailén, Arjonilla y Puertollano, esta última venia ya desde el Santuario, ordenándose  la procesión hasta el sitio de la Victoria Vieja, donde se encontraban las autoridades, clero, música y pueblo.

Se abrió la urna, quedando la imagen expuesta a la veneración, continuando entre aclamaciones a la Parroquia de Santa María, donde esperaban S.S.M.M., el Rey, la Reina, el Príncipe de Asturias e Infanta, oficiándose un Te Deum y una Salve. 

Al día siguiente, en la misma Parroquia, la Reina y toda su familia Real asistieron a una misa oficiada por el Sr. Obispo. Una vez finalizada, la Reina y el Príncipe tocaron la sagrada imagen con gran devoción, ofreciendo un vestido para Nuestra Señora.”

   Ya tenemos pues, una primera reseña de cómo el 14 de septiembre se produce la entrega de una pieza textil por parte de la Reina. En la misma página también se puede leer.

“JUNTA DEL TRES DE OCTUBRE DE 1862

   El Hermano Mayor presentó un oficio del Sr. Alcalde, en el que se pedía que señalase la subida de la imagen para el día 12 del siguiente, con objeto de solemnizar el acto de entrega del manto que S.M. había regalado a la Santísima Virgen».

   Lo que viene a decir esto es que, habiendo regalado la Reina un manto a la Virgen en la primera parada en Andújar, y conociendo que la comitiva real, camino de Granada, volvería a pasar días después por la ciudad, se dejase a la Virgen de la Cabeza en el municipio, en lugar de devolverla a su santuario, para que en esta segunda parada prevista, se pudiera solemnizar con más actos esta entrega. En la misma página del libro de Fray Arturo Curial se lee: “La vuelta de la Reina fue el día once de octubre, ofreciéndosela por la Cofradía y Autoridades el cetro de Hermana Mayor Perpetua, aceptándolo y diciéndolo con voz alta: “Lo acepto muy gustosa” ; continuando su marcha hacia Bailén”.

   En el apartado referido al ajuar de la Virgen en 1888 en el libro de Fray Arturo Curiel, aparece lo siguiente:

   “IV ROPAS DE LA IMAGEN

   Un vestido de tisú, compuesto de tres piezas, con puntilla de plata. Otro idem listado, azul y blanco, con ramos de plata. […] Otro completo de tisú de plata, en azul, donado por Dª Isabel de Borbón. Otro de tisú de oro, en blanco, donado por la Señora Condesa de la Quinteria. Otro de raso verde y blanco, donado por Dª María del Pilar López […]”. 

   Para terminar con todos estos datos, en el mismo libro, dentro del apartado que denomina “COPIA LITERAL DEL ACTA DE LA COFRADÍA SOBRE LA BAJADA DE LA SAGRADA IMAGEN A LA CIUDAD Y SU REGRESO AL SANTUARIO” en la página 161, último párrafo se lee: “A la vuelta de S.S.M.M. y Altezas Reales, ante la presencia del ilustre Ayuntamiento, de todas las autoridades y de la Real Cofradía, se celebró una solemne fiesta, al final de la cual, el Sr.  Conde de la Quintería, en nombre de S.M. entregó el nuevo manto al Sr. Presidente, quien lo pasó al Hermano Mayor y este al Sr. Rector del Santuario, luciéndolo la sagrada imagen en la procesión general de dicho día”.

   Con estos datos, que el regalo fuera realizado cobra verosimilitud, sabiendo por ejemplo que no sería el único regalo que llevaba preparado para entregar durante el viaje, como supuestamente sucedió con la Virgen de la Fuensanta[17] en Murcia, semanas después. Y por supuesto, por la relación previa de la Reina con la Imagen y con la Cofradía. En una de las varias desamortizaciones llevadas a cabo durante la primera mitad del siglo XIX, el Santuario donde se venera la Virgen es expropiado.  La Virgen de la Cabeza debe ser trasladada en este caso al convento de San Francisco de Asís, donde pasa una larga estancia. Para poder recuperarlo, se pide ayuda a la Reina y gracias a ella, la Cofradía Matriz recupera la propiedad del Santuario en 1844  y la Santa Imagen regresa a este en 1845.[18] 

   Si el manto existió, ¿Dónde está?

   Es de nuevo D. Pablo Mondejar quien me da las claves para seguirle la pista. Lamentablemente él tiene la fundada sospecha, que seguramente por su mal estado de conservación, el manto fue troceado para hacer reliquias. Estas son puestas a la venta, sirviendo para financiar una nueva construcción en el Santuario proyectada por la Cofradía, a la que se denominó la «nueva crujía». Me aporta un documento gráfico de una de esas reliquias, propiedad de la familia Rodríguez Gascón de Andújar, en el que se puede leer claramente que es así.

   De siempre, por tradición, del boca a boca, seguramente por la falta de acceso a la información histórica que se almacena en el Santuario, se ha atribuido como un regalo de la reina Isabel II, a uno de los mantos hoy expuestos en el museo mariano de la Basílica. Por eso reparé en él para iniciar este artículo pensando que podría ser el original.

   Para saber más de ese manto, me he puesto en contacto con la Cofradía Matriz y pese a las lamentables circunstancias que estamos pasando estos días, me ha atendido con rapidez y cortesía digna de mencionarse, D. Manuel Martínez, el Secretario de esta. Gracias a él he tenido respuesta sobre el manto existente de D. Alberto Jesús León Gutiérrez  y D. Jesús Lozano Montero,  vocales de patrimonio de la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza, quienes me facilitan la foto del manto que muestro y este mensaje:  “El manto existe, que está muy deteriorado, se encuentra en el museo mariano de la Basílica Real-Santuario, exactamente en la vitrina que hay junto al manto de la recoronación del año 2009. Este manto del ajuar de la Virgen, se ha venido utilizando para vestir a la Virgen en la celebración de la festividad de la Inmaculada, por su color azul.”

Stma. Virgen de la Cabeza con el manto azul existente. Foto cedida por la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Stm. Virgen de la Cabeza.

   Entonces, si se troceó el original ¿hay dos mantos?  

   Para probar la procedencia del manto hoy existente, D. Pablo Mondejar me hace reparar en otro interesante pasaje del libro de Fray Arturo Curiel, también dentro del relato de la visita de la Reina en 1862. En este caso habla del día 12 de octubre, un día después de la segunda visita de la Reina. Dice así: 

El señor, D. Fernando de Cuadros, entregó por su cuenta, un vestido azul, en tela de plata, para la Santísima Virgen, que cosió y arregló su señora, hermana de la Condesa de la Quintería. Fue presentado por su hijo, el Conde de la Quintería, Gentil Hombre de Cámara, colocándolo a un lado del altar mayor de Santa María. Con tal motivo, se celebró una solemne fiesta religiosa, en la que el Sr. Conde entregó el manto al Presidente del Ayuntamiento, este al Hermano Mayor, quien a su vez, dispuso que lo luciera la sagrada imagen en la procesión vespertina. 

 Al día siguiente, trece de octubre, subió procesionalmente al Santuario, donde llegó hacia las seis de la tarde.”

   Por todo esto D. Pablo Mondejar me cuenta que, él entiende que el manto conservado y denominado de Isabel II es realmente el donado por Fernando de Cuadros en los mismos días de la visita Real.

   Me gustaría creer que ese regalo de la Reina que relatan las actas existió y que por ende, como todos los que regalaba, fue confeccionado por las Hermanas Gilart. Me quedo en poner sobre él, una duda razonable.

   Del existente, pendiente queda rendir visita a la Santísima Virgen de la Cabeza, para que Ella me ponga en el camino correcto.

¡Viva la Virgen de la Cabeza!

 

Carlos Elipe Pérez.

 

La fotografía de la portada es propiedad de la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza de Andújar.

 


[1] El tren se implanta en España a mediados del siglo XIX. El primer tramo de vía en la península se construyó en 1848 para la línea Barcelona/Mataró, línea que sigue a día de hoy en uso. A partir de 1855, con un cambio de gobierno y nuevas leyes, se desata la fiebre por el ferrocarril, dejado una importante red ferroviaria a lo largo de España. En Andalucía se construyen numerosas líneas, todas en manos independientes. Fuente:  “Breve historia del ferrocarril en Españahttp://elblogdecesarmb.blogspot.com/2016/04/breve-historia-del-ferrocarril-en-espana.html

 

[2] La sublevación de Loja, también llamada la “Revolución del pan y el queso”, tuvo lugar el 28 de junio de 1861. Un numeroso grupo de jornaleros, encabezados por el veterinario Rafael Pérez del Álamo asaltaron el cuartel de la Guardia Civil de Iznájar. Al día siguiente, 29 de junio, consiguiendo reunir un ejército muy numeroso, los rebeldes entran en Loja, alzando la bandera de la República. La revuelta es aplacada en julio por un fuerte contingente de tropas nacionales, dirigidas por el brigadier Serrano del Castillo, derrotando al ejército sublevado en el pueblo de Las Pilas (Granada). Durante este viaje por Andalucía, Isabel II vista Loja y decreta la amnistía para todos los implicados, incluido Pérez del Álamo.

 

[3] Recomiendo leer un interesante artículo de Javier Martínez sobre este viaje real en la web “NUMISMÁTICO DIGITAL” donde nos cuenta otro aspecto más del mismo, el impacto en la numismática de la época. Además aporta multitud de datos curiosos, como por ejemplo una fotografía del vagón de tren usado en el viaje y da cuenta del sequito que acompaño a la familia real. Se puede leer en:

https://www.numismaticodigital.com/noticia/9382/articulos-medallistica/medalla-de-la-visita-de-isabel-ii-a-andalucia-y-murcia-1862.html

 

[4] Hay constancia de paradas en las capitales provinciales Jaén, Granada, Córdoba, Sevilla, Málaga, Murcia. A Huelva no se llega por la indisposición de la Reina en los días programados. También se para en poblaciones más pequeñas como Andújar, Jerez, San Fernando, El Puerto de Santa María, Loja, Antequera, Lebrija, Utrera, Dos Hermanas, Cartagena, Lorca, etc. La mayoría de estas paradas, serán cortas, de pocos minutos, incluso por cuestiones técnicas del medio de transporte. En otras por el contrario, dará tiempo a realizar largas visitas, de tres o más días.

 

[5] Biblioteca Nacional de España “La Época” del 11 de septiembre de 1862, número  4.471, página 3ª.

 

[6] Del periplo hay multitud de referencias bibliográficas, que se pueden encontrar en las hemerotecas. Hay además algún libro editado, basado fundamentalmente en los escritos de D. Fernando Cos-Gayon cronista oficial del viaje.

 

[7] Biblioteca Nacional de España, “La Correspondencia de España” de fecha 6 de octubre de 1862, número 1.563, página 3.

 

[8] Biblioteca Nacional de España, “La Correspondencia de España” de fecha 7 de octubre de 1862, número 1.564, en la página 2 cuenta:

 

[9] El viaje se puede partir en dos fases. La primera discurriría por la zona oeste de Andalucía, hasta llegar a Cádiz. La red ferroviaria no está plenamente desarrollada, por lo que para completar la segunda parte del recorrido previsto por el este de Andalucía y posteriormente Murcia, deben desandar gran parte del camino. Esto hace que durante el referido viaje, la comitiva real pase dos veces por Andújar.

 

[10] Biblioteca Nacional de España. “El Pensamiento español”  de fecha  16 de septiembre de 1862, página 3.

 

[11] San Antonio María Claret y Clará, fue canonizado el 7 de mayo de 1950. Se puede leer su biografía en la Real Academia de la Historia:  http://dbe.rah.es/biografias/7391/san-antonio-maria-claret

 

[12] De la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza de Andújar se puede encontrar información en su perfil oficial en la red social Facebook @realcofradiamatriz.virgendelacabeza

 

[13]La información de la túnica regalada por la Reina Isabel II, obra de las Hermanas Gilart al Nazareno de Alcázar de San Juan se puede leer en el artículo “EL TREN PARÓ 2 VECES EN ALCÁZAR DE SAN JUAN” en el siguiente enlace: http://www.unavidacofrade.es/eltrenparoenalcazardesanjuanporcarloselipe/

 

[14] Se puede leer sobre el regalo a la Virgen del Carmen de Baeza en “NO PODÍA FALTAR NTRA. SRA. DEL CARMEN” en el siguiente enlace http://www.unavidacofrade.es/nopodiafaltarnsdelcarmenporcarloselipe/

 

[15] La orden Trinitaria tiene desde el 12 de abril de 1930 y hasta la actualidad encomendada la guarda y custodia del Santuario, orden  firmada por el Obispo Manuel Basulto Jiménez el 1 de abril de 1930.

 

[16] “Ntra. Sra. de la Cabeza y sus Cofradías”  de Fray Arturo Curiel Poza. 1995. Editorial Enrique Reca S.L. – C/Perales 11 – Marmolejo, Jaén.

 

[17] Se puede leer sobre el regalo a la Virgen de la Fuensanta en “HABLAR SIN VER, Y LOS MANTOS DE LA FUENSANTA”: http://www.unavidacofrade.es/hablarsinverylosmantosdelafuensantaporcarloselipe/

 

[18] En el libro “Ntra. Sra. de la Cabeza y sus Cofradías” de Fray Arturo Curiel (1995) se cuenta parte este proceso. Se pueden encontrar otras referencias históricas en páginas web como:  https://virgendelacabeza.net/historia/

 

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