SEMANA SANTA EN LEÓN por Miguel Díez Campelo

   Antes de acercarse a una Semana Santa como la de León conviene hacer unas matizaciones o especificaciones previas que no deben sorprender al visitante, sobre todo si el espectador conoce “pasiones” de cualquier otro lugar.

   En primer término habrá que conocer quiénes son los “papones”, algo muy sencillo de explicar si utilizamos el sinónimo de “nazarenos”, “hermanos”, “cofrades” o hasta “capillitas”. Porque un papón no solo es aquél que viste la túnica y sale en procesión con su Cofradía. Papón es todo leonés (incluso foráneo) que siente la Semana Santa de la ciudad como suya, que la vive más allá de los días que giran alrededor de la luna de Nisán, que busca las procesiones, que acompaña a sus familias o prepara sus túnicas para el día señalado.

   También conviene fijar que las cofradías leonesas, siempre en términos generales, sacan sus pasos a la calle en procesión, pero no para hacer Estación de Penitencia a la Catedral como en tantos otros lugares, sino siguiendo recorridos más o menos históricos que casi siempre pasan por el casco antiguo de la capital. Dentro de estos recorridos el espectador puede encontrarse con distintos actos que cada Cofradía ha ido haciendo propios, encuentros entre pasos, ofrendas, liberación de un preso, actuaciones corales, etc. Además, esos pasos son portados a hombros de los “braceros”, hermanos de la propia cofradía que, por antigüedad, ocupan el puesto de titular o suplente y se relevan a lo largo de la procesión.

   Hay cofradías con un solo paso y cofradías con trece. Lo habitual es que sean más de dos los conjuntos que saquen a la calle las distintas hermandades e incluso también se dan casos de que un mismo paso salga más de un día en procesiones distintas organizadas por las cofradías; porque en muchas ocasiones son varios los cortejos que organiza una misma cofradía.

   La historia de las hermandades leonesas se remonta al siglo XVI. De aquellos tiempos sobreviven hoy en día las conocidas como “cofradías negras” Angustias y Soledad, Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Minerva y VeraCruz. La sarga negra es la tela usada en el tipo de túnica empleado por las tres y ha sido recurrente en muchas otras en la última década del siglo XX. Porque hasta las dieciséis de la actualidad, las otras trece cofradías son del siglo XX, y hasta nueve de ellas de la última década el siglo pasado, constituyendo el último “boom” cofrade que se recuerda. La cofradía más “novata” se remonta a 1994. Para más información puede consultarse la web de la Junta Mayor de Cofradías de Semana Santa. 

http://www.semanasantaleon.org/cofradias-y-hermandades

   Otro aspecto que llamará la atención del visitante es el atuendo de los “papones”. No existen capataces, contraguías, hombres de trono o presidencia a quiénes se les ve el rostro. El capillo, o en algunos casos capirote, hace del papón una figura anónima. También en lo musical pues, aunque podrá ver bandas de uniforme, casi todas acompañan a los pasos con la túnica reglamentaria de la cofradía a la que pertenecen y el rostro cubierto con el capillo.

   Pese a todo, el interés despertado en estos colectivos hace que sus repertorios y la ejecución de las marchas estén bastante cuidados, siendo del agrado del público y de los braceros de los pasos que, en lugares o actos “importantes”, mecen el paso al ritmo de la música en lo que se conoce como “bailar el paso”. 

   Una última y “profana” tradición que puede sorprender es el hecho de “matar judíos”, costumbre que es circunscribe a la Semana Santa.  En León, cuando alguien va a tomar limonadas dice que “va a matar judíos”. La limonada está elaborada a base de vino, limón, azúcar y canela, fundamentalmente. A veces incluye otros frutos como naranjas o higos, y su color recuerda a la sangría. Su origen se remonta a los enfrentamientos medievales entre judíos y cristianos, aunque ello no implica ningún tipo de violencia o racismo, sólo una costumbre pagana extendida entre la cultura y el vocabulario de leoneses y foráneos durante la Semana Santa.

   Dicen que la Semana Santa leonesa dura más que una semana. No es un tópico pese a lo manido de la expresión ya que el Viernes de Dolores arranca con la imagen de “La Morenica” cruzando el arco de su Iglesia del Mercado y se cierra entrada la tarde del Domingo de Pascua en el barrio del Ejido con “La Resurrección” de Jesús Divino Obrero.

VIDEO: DIERNES DE DOLORES 

 

VIERNES DE DOLORES

   Como ya hemos indicado, la procesión que inicia la Semana Santa leonesa sale de la medieval Iglesia del Mercado, junto a la plaza del Grano, y saca a la calle la imagen de la Virgen de los Dolores que es portada por sus vecinos, los bautizados en esta parroquia reunidos en agrupación de braceros, no en cofradía. Acuden, eso sí, todas las Cofradías leonesas representadas al final del cortejo por Abades y Secretarios que portan las varas de sus respectivas corporaciones. Esta representación al final de cada procesión es seña de identidad en los cortejos de la ciudad puesto que se repite en todas y cada una de las procesiones leonesas.

   Miles de personas alumbran con pobres velas el caminar de esta imagen, la antigua Virgen del Camino y cantan la Salve en su honor a lo largo del recorrido y, de una manera sobrecogedora junto a los braceros del paso, al final de la procesión en la Iglesia del Mercado. 

  VIDEO: CANTO DE LA SALVE 

 

SÁBADO DE PASIÓN

   Una de las últimas cofradías en completar la nómina de la Semana Santa leonesa, es de 1994, con unas formas distintas a lo que se veía en León. Puja a dos hombros, cambios de ritmo en los pasos, bandas de uniforme, capirotes altos o un discurrir lento hacen de la Sacramental y Penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y María Santísima de la PiedadAmparo de los leoneses, la más “diferente” de las penitenciales leonesas. En su patrimonio, una imagen de la Piedad procedente de San Isidoro, un paso de palio y un misterio que por el momento está en una primera fase.

   Comparten día con actos propios de otras cofradías y con una procesión de Hermandad que organiza la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero y la Cofradía del Nazareno de La Bañeza, pero que cada año se celebra en una localidad (León o La Bañeza), por lo que su procesión llena siempre la tarde de este sábado previo al Domingo de Ramos.

 

    DOMINGO DE RAMOS

   Podemos hablar de la mañana del Domingo de Ramos como una jornada muy intensa para las Cofradías pero no para la calle. Procesiones parroquiales, reparto de palmas, Juntas Generales y a celebrar y estrenar, pues como dice el refrán, “quien no estrena el Domingo de Ramos, ni tiene pies ni tiene manos”.

   La Borriquita cierra la mañana con una procesión que trata de reunir a todas las cofradías bajo un mismo paso, pujado por hermanos de todas ellas en traje de calle, que llevan el misterio hasta la bendición de los ramos por parte del Obispo y a la misa en la Catedral. Es la segunda y última procesión que no organiza ninguna cofradía en esta Semana Santa. Disfrute de niños, de vendedores de obleas y globos (los dos avisos de que una procesión llega o termina) y primera gran explosión multitudinaria de público por el centro de la ciudad.

   La tarde se llena con la más nueva de las corporaciones leonesas. La Cofradía del Gran Poder donde, pese al nombre, no encontrarán un Nazareno camino del Calvario, saca a la calle desde el barrio de San Lorenzo (coincidencias cofrades) un nutrido grupo de papones y pasos que recuerdan los momentos previos a la Pasión de Cristo. Cofradía que en los últimos años se ha afianzado en un estilo propio gracias a la visión creadora de un polifacético artista, Melchor Gutiérrez San Martín.

   Desde San Francisco un Nazareno en una de sus caídas conocido popularmente como el Dainos y obra de Luis Salvador Carmona, recorre el viejo León para encontrarse ya de regreso con la Virgen de las Lágrimas, en un acto que a pesar de que lleva poco tiempo celebrándose, congrega ante la Iglesia de Santa Nonia a un buen número de espectadores sobrecogidos por la sencillez y elegancia del mismo.

   VIDEO: ENCUENTRO DOMINGO DE RAMOS 

   Pero el mayor número de espectadores el Domingo de Ramos lo encontraremos en la Plaza del Grano, donde la Cofradía de la Nuestro Señor Jesús de la Redención saca su procesión ante miles de miradas.

   VIDEO: PLAZA DEL GRANO DOMINGO DE RAMOS 

   Con tres pasos de una calidad fuera de toda duda, el sonido que producen los braceros al golpear el suelo con “horquetas” traslada a procesiones de otro tiempo. Es característico el modo en que la Madre de la Divina Gracia es vestida para la procesión, con un traje de luto con rasgos típicamente leoneses, negro absoluto en la saya, manto y la pedrería que lo adorna, al igual que los ropajes de algunas devotas mujeres que la acompañan.

   Puede decirse que el Domingo de Ramos recuerda palmas y olivos, Hossana y ramos de laurel, pero que al anochecer devuelve a la ciudad las imágenes de antaño, el sabor de las procesiones sobre el empedrado, los cánticos tradicionales, las ropas y los sonidos más propios. Y esto no ha hecho nada más que comenzar.

   LUNES SANTO

   No busquemos las horas de sol para las procesiones en los días menos señalados. Las mañanas y las tardes a primera hora huyen de los cortejos. Huele a incienso en las Iglesias o los patios, a flor cortada y a velas encendidas y la gente visita los lugares de donde saldrán las procesiones.

   Santa Nonia, una pequeña iglesia junto al parque de San Francisco, se convierte desde el lunes en el centro de la Semana Santa leonesa, lugar de encuentros y reencuentros, en el que se cruzan montadores de pasos, floristas, papones y hasta periodistas emitiendo sus programas matinales desde ese punto. Una visita obligada para quien quiera conocer qué hay detrás del telón.

   La procesión de la Pasión es el cortejo imprescindible del día. Reúne a las cofradías “negras” o históricas con las imágenes que probablemente despierten las mayores devociones de la ciudad en lo cofrade.

   La Virgen de las Angustias, una pequeña imagen de finales del XVI atribuida al círculo de Juan de Juni, es una de las imágenes titulares de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, la más antigua de la ciudad (1578) que tiene el anualmente el encargo de organizar, además de ésta, la procesión del Dolor de Nuestra Madre el Martes Santo, y del Santo Entierro los años pares, después de una “Concordia” firmada con la Real Cofradía de Minerva y VeraCruz por la que se alternaban en la organización de ésta. Destaca el trono sobre el que va la imagen, obra de uno de los artistas que más han aportado a la Semana Santa leonesa y española desde mediados del siglo XX, el santoñés Víctor de los Ríos.

   Nuestro Padre Jesús Nazareno, magnífica talla atribuida en estudios recientes al propio Gregorio Fernández es, por su parte, el titular de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. Es la cofradía más numerosa de la ciudad, con más de 4.500 hermanos y tiene su día grande en la mañana del Viernes Santo con la procesión de Los Pasos. Destaca en esta jornada, sin embargo, a la luz de los guardabrisas que rodean el magnífico trono que en su día la corporación adquirió a la sevillana Hermandad de San Gonzalo y que se adaptó a este paso.

   Completa la organización de la procesión la Real Cofradía de Minerva y VeraCruz, que lleva su paso de La Piedad, obra de Luis Salvador Carmona. El Miércoles Santo esta cofradía se encarga de sacar la procesión de la Amargura así como, los años impares, el Santo Entierro.  

   El Lunes Santo tiene la ciudad otros dos actos quizá de menor popularidad pero notable sentido religioso, como son la procesión Rosario de Pasión, que organiza la Hermandad de Santa Marta y Sagrada Cena; y la Adoración de las Llagas de Cristo, en este caso a cargo de la Cofradía del Santo Sepulcro-Esperanza de la Vida.

 

   MARTES SANTO       

   Desde 1993 se organiza la procesión Dolor de Nuestra Madre. En ella salen tres imágenes marianas de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, las dos titulares de la corporación y la Virgen de las Lágrimas. Esta última imagen es pujada por hermanas de la cofradía que, si bien siempre han podido pertenecer a la congregación, solo un cambio de estatutos en 1992 permitió que comenzasen a vestir la túnica reglamentaria como el resto de los hermanos para salir en procesión.

   Pero el Martes Santo leonés es el día de la Cofradía del Santo Cristo del Perdón. Una de las cofradías con más arraigo en su barrio, la Vega, al otro lado del río Bernesga, formada en sus inicios por familias y trabajadores vinculados al sector ferroviario. Su titular, obra del artista leonés Ángel Estrada, es el centro de la procesión que busca la Catedral ante la que se celebra el acto del Perdón, por el que un preso para el que la Cofradía ha pedido el indulto previamente, una vez realizado el acto se incorpora a la procesión y regresa a su parroquia. 

   

MIÉRCOLES SANTO

   Hasta tres procesiones recorren la ciudad en la tarde noche del Miércoles Santo. Desde Santa Marina, la Cofradía de la Agonía de Nuestro Señor lleva a su titular, Jesús del Vía Crucis, por el conocido como barrio romántico leonés, de calles estrechas e historia. En su momento esta cofradía fue la segunda formada únicamente por mujeres, hecho este que ha cambiado en la actualidad al convertirse en cofradía mixta.

   La Real Cofradía de Minerva y VeraCruz saca a la calle hasta siete pasos en la procesión de la Amargura. Destaca entre ellos la imagen de la Virgen de la Amargura, imagen de talla completa de finales del XVII conocida como Soledad en sus orígenes y “rebautizada” con motivo de la organización de la procesión de la Amargura en 1990. Su iconografía, una Soledad vestida de viuda noble castellana, la emparenta con la “Virgen de la Paloma” madrileña por lo que también es conocida con esa denominación.

   Hablando de devociones madrileñas también existe en León la imagen de un Cristo de Medinaceli, en este caso el de la Cofradía de la Expiración y el Silencio, y que es el paso que aparece en la procesión del Silencio que recorre el centro de la ciudad en la última hora del día.

   También destacan en este día la Ronda Lírico Pasional que organiza la Cofradía del Desenclavo, recorrido poético en la noche del barrio de Santa Marina que, a través de diversas alocuciones relativas a la pasión, inserta otro tipo de actividades culturales que completan la oferta pasional.

   De madrugada, si aún quedan fuerzas, es imprescindible acudir a San Marcelo, desde donde sale la Cofradía de las Siete Palabras en devoto Vía Crucis procesional. La imagen, copia exacta del magnífico titular de la corporación que tallase Gregorio Fernández, es llevada por cinco hermanos y acompañada por otros cientos con hachones iluminando las estrechas calles del barrio del Mercado, dejando estampas para la retina y el recuerdo, realizando las distintas estaciones del Vía Crucis y recogiéndose a los sones de “La madrugá” de Abel Moreno, varias horas iniciado ya el Jueves Santo.

 

JUEVES SANTO

   Tiene esta jornada desde hace poco tiempo procesión de mañana. Desde el populoso barrio de San Claudio la Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza lleva sus pasos hasta la Catedral donde realizan el acto de las Bienaventuranzas, para recogerse posteriormente en el centro, abandonando la idea de regresar a su parroquia por la distancia a recorrer.

   Y es que el centro de la ciudad un Jueves Santo se asemeja mucho al Domingo de Ramos anterior. Quizá el visitante pueda cruzarse con un pregón a caballo a cargo de la Cofradía de las Siete Palabras que, a modo de heraldo, anuncia su cortejo del día siguiente.

   Apenas comenzada la tarde, recogido todo lo de la mañana, vuelve a la calle la Cofradía del Cristo del Gran Poder, que pondrá en escena la procesión de la Despedida, llevando a efecto ante la Catedral un acto con esa misma denominación en la que Cristo parte hacia su Pasión despidiéndose de la Madre. Después se divide la procesión en dos tomando calles distintas para recogerse de nuevo en las Trinitarias, barrio de San Lorenzo ya entrada la noche.

   Todo el centro de León es ese día un ir y venir de procesiones. Así, desde San Francisco, la procesión de María al pie de la Cruz alcanza la Catedral y la calle ancha cerca de las nueve de la noche. Organizada por la única corporación íntegramente femenina de la ciudad, la Cofradía de María del Dulce Nombre, lleva a hombros de sus braceras cuatro pasos que tratarán de recogerse antes de la media noche de nuevo en el convento franciscano.

   No hace tanto tiempo, veinticinco años no son nada, únicamente la procesión de la Sagrada Cena, de la Hermandad de Santa Marta y la Sagrada Cena, era la única que salía en el Jueves Santo leonés. Merece la pena pararse a contemplar este cortejo por la maravilla de misterio que crease a mediados de siglo pasado el genial Víctor de los Ríos. Por su disposición y sus dimensiones, el conjunto sale sobre una carroza de bronce que no permite su puja a hombros y busca las calles más amplias del ensanche leonés, partiendo y recogiendo esta procesión desde la plaza de la Catedral.

   Y si “La Cena” busca la amplitud, la procesión de las Tinieblas y Santo Cristo de las Injurias hace todo lo contrario. Recorre el estrecho barrio de Santa Marina en cuya iglesia, poco antes de salir la procesión, celebra el Oficio de Tinieblas, reservado en este caso a los hermanos de la Cofradía del Santo Cristo del Desenclavo.

   Así se nos va la tarde noche del Jueves Santo, entre procesiones que se cruzan arriba y abajo de la calle Ancha leonesa y entre  papones de acera que reniegan de foráneos que buscan y preguntan por Genarín (de esto, como buen papón, mejor no hablaré).

   Y no tiene León una “madrugá” como otras ciudades, quizá por aquello del frío. Pero es cita obligada acudir, al menos, a la primera llamada de la Ronda, llamada a los hermanos a la procesión de la mañana del Viernes Santo, con los toques de esquila, clarín y tambor destemplado, y la voz que entona: “Levantaos hermanitos de Jesús, que ya es hora”. Los toques oficiales comienzan a las doce de la noche en el Ayuntamiento y como la procesión del día siguiente, está organizada por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno.

 

VIERNES SANTO

   Si León es ciudad de Semana Santa, la Semana Santa en León es Viernes Santo. Desde las siete y media de la mañana arranca la procesión de Los Pasos, auténtica muestra en la calle de misterios que, a modo de catequesis, llevan a Jesús desde la Oración en el Huerto hasta su muerte en la Cruz y que cierran San Juan y la Madre Dolorosa. El paso titular Nuestro Padre Jesús Nazareno, se acompaña en esta ocasión, a diferencia del Lunes Santo, de la imagen del Cirineo, construyendo una estación del Vía Crucis que viajó a Madrid con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud en 2011, precisamente el año del IV centenario de la Cofradía.

   Un total de trece pasos pujados a hombros por más de 1.500 braceros entre titulares y suplentes que recorre la ruta conocida como de los cuatro conventos. El acto del Encuentro entre San Juan y la Dolorosa en la plaza Mayor de la ciudad, se convierte en el más multitudinario de toda nuestra Semana Santa. Ambos pasos, ante la mirada del Nazareno, escenifican un encuentro mientras el resto, rodeando la propia plaza, se mece al compás de la música.

   VIDEO: ENCUENTRO VIERNES SANTO 

   La procesión recorre durante cerca de ocho horas las calles leonesas. Efectúa un descanso en la plaza de Santo Martino, parte trasera de la basílica de San Isidoro, y continúa por el León moderno para recoger el último de sus pasos cerca de las cuatro de la tarde. Hay tiempo más que de sobra para ver esta procesión en la que las flores, tronos e imágenes cuentan la pasión de Cristo al modo leonés.

   Sin apenas descanso, a las cinco de la tarde la Cofradía de las Siete Palabras celebra su Sermón en su sede de la Iglesia de San Marcelo, desde donde sale inmediatamente después la procesión de las Siete Palabras. Es esta una cofradía que no busca el casco antiguo de la ciudad, recorriendo el León más moderno con una serie de pasos que presentan cada una de las palabras pronunciadas por Cristo en la Cruz antes de su muerte.

   Destaca entre ellos el trabajo que Ángel Estrada realizó para la cofradía, y para la ciudad entera,  a través del denominado Segunda Palabra, «En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso».

   Únicamente son cuatro los pasos leoneses que salen en carroza y no llevados a hombros. En todos los casos lo hacen de esta forma por dimensiones y peso, aunque también por cuestiones de estabilidad y seguridad. Por eso puede decirse que se trata de una Semana Santa de papones, pero también de braceros.

   Y algo más tarde, las cofradías de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad y la de Minerva y VeraCruz alternan la organización de la procesión del Entierro. Por diversas cuestiones, desde 1830 en que se firma la Concordia entre ambas, se encargan en años pares e impares respectivamente de la puesta en escena de la Solemne y Oficial procesión del Santo Entierro.

   Es muy común, en parte por cuestiones como ésta que vienen de lejos, que en la ciudad que los papones sean hermanos de más de una cofradía. La túnica negra, la misma para hasta la mitad de las hermandades leonesas, hizo el resto en este sentido.

   Cada una de ellas, con pasos propios que solo salen cada dos años en muchos casos, cuenta con un repertorio iconográfico muy similar. Los recorridos también se acercan mucho al que realiza por la mañana la procesión de Los Pasos por lo que puede decirse que todo el casco histórico de la ciudad es una continua procesión que dura todo el Viernes Santo.

   Además de pasos, Víctor de los Ríos realizó restauraciones, arreglos, adaptaciones y tronos. Entre los años 40 y 70 del siglo XX, colaboró con la práctica totalidad de las siete cofradías existentes hasta esa fecha. Para la Real Cofradía de Minerva y VeraCruz realizó el paso del Descendimiento, el mayor en peso y número de braceros de la Semana Santa leonesa, un total de 120 titulares que desde 1989 llevan este paso  a hombros, pues desde su estreno lo hacía sobre ruedas.

   La tradición de cerrar las procesiones con los pasos de San Juan y la Virgen con o sin palio se repite en estas cofradías antiguas, pero también en muchas otras, pudiendo enumerar hasta seis que repiten la fórmula. Destacar un paso de palio de entre todos, si me lo permiten, es sencillo por devoción filial, una de las titulares de la cofradía más antigua, Nuestra Señora de la Soledad.

 

SÁBADO SANTO

   El día de la Soledad es el día en el que casi todas las cofradías han recogido gran parte de sus pasos, las iglesias vuelven a su rutina y las túnicas regresan a los armarios. Pero hasta tres cofradías tienen aún su día grande por delante.

   El acto del desenclavo, que se realizó en León muchos años atrás, fue recuperado por la Cofradía del Santo Cristo del Desenclavo desde su fundación en 1992. Ante la puerta del Perdón de San Isidoro, en la que se gana el jubileo en los años santos compostelanos, escenifican con mimo el descenso de la Cruz del Crucificado. Una imagen articulada que ocupa el sepulcro posteriormente para regresar al punto de partida, la Iglesia de Santa Marina.

VIDEO: DESENCLAVO 

   Por su parte la Vigilia Pascual es el potente discurso elegido por la Cofradía del Santo Sepulcro-Esperanza de la Vida para poner en la calle su procesión Camino de la Luz. A través de tres magníficos pasos y desde el atrio de la Catedral, la cofradía originaria de la parroquia de San Froilán discurre por las parroquias del casco histórico para entregar el fuego de la Vigilia Pascual, que se celebra a su regreso en la Catedral en torno a las once de la noche.

   Son pocos los pasos alegóricos que aparecen en la Semana Santa leonesa, pero es posible que el Hombre Nuevo sea uno de los más acertados tanto en ejecución, Vicente Marín en 2002, como en significación, pues a la representación alegórica del Salvador se unen los elementos que aluden a la Vigilia Pascual. El cirio representa a Cristo Resucitado, el agua al bautismo que simboliza la conversión al cristianismo, y el fuego como simbología de Cristo como luz del mundo y guía. 

   La Real Hermandad de Jesús Divino Obrero, cofradía muy arraigada en el barrio del Ejido, reserva su Semana Santa a las últimas horas de la celebración. Siempre se ocupó de los dos últimos días de esta, en el caso del Sábado Santo a través de la procesión de la Soledad.

   De luto, exquisitamente vestida y acompañada por dos Marías en su paso, recorre su barrio desde la tarde para acercarse a la Catedral y regresar a su parroquia de Jesús Divino Obrero en los extramuros, donde se recoge a la espera del Domingo de Resurrección. También aparecen en el cortejo la Cruz de la Esperanza, el Traslado al Sepulcro y el paso de San Juan.

 

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

   Madrugan también los leoneses que quieren acercarse a ver el verdadero sentido de la Pasión y Muerte de Cristo y la piedra angular de la fe que profesamos. La procesión de El Encuentro y la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero sale antes de las 9 de la mañana nuevamente desde la Iglesia de Jesús Divino Obrero, por dos itinerarios diferentes camino de la Catedral.

   Y es allí donde La Madre se encuentra con Cristo Resucitado, ante la atenta mira de San Juan y la Cruz de la Esperanza, así como la de los leoneses que, desde primera hora, acuden a la plaza de Regla. Mientras el Pregón que, cada año, anuncia la Resurrección, un hermano cambia el manto negro de la Virgen de la Soledad por un manto blanco, símbolo de alegría, su diadema por una Corona de Gloria y su pañuelo por un cetro. Es la Reina de los Cielos. 

VIDEO: ENCUENTRO DE LA RESURRECCIÓN 

   Redoble de campanas, palomas, abrazos y pasos que se mecen al son del Himno de la Alegría anuncian que el luto ha acabado. Capillos arriba, los hermanos continúan su procesión por el caso antiguo de vuelta a su barrio. No sin antes cantar la Salve junto a las Siervas de Jesús de la Caridad que, pese a su avanzada edad, cada Domingo de Resurrección siguen saliendo a la puerta de su convento en la plaza de San Isidoro como hacen desde hace casi 40 años. Uno de los momentos, sin duda, más emotivos de la Pascua.

   Con la recogida del último paso y la última marcha en Jesús Divino Obrero, León pone fin a su Semana grande. Fin… y principio: el de la cuenta atrás para una nueva Semana Santa que contar.

Agradecimientos y fuentes:

Agradecer al blog EL SEISE  http://seiseleon.blogspot.com.es/   @Seiseleon las imágenes y los datos.

   Es muy recomendable descargar aplicaciones oficiales o tener a mano programas de mano con recorridos, horarios y demás para ir directamente a los lugares y en las horas correctas. Pueden descargarse para todas las plataformas desde la web de la Junta Mayor de Cofradías de Semana Santa de León. www.semanasantaleon.org/

Miguel Diez Campelo.

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